Día 14 – Oh, Señor, ¿no me comprarías un Mercedes Benz?

“Me lo merezco”, pensé mientras saludaba desde el descapotable que encabezaba un desfile en mi honor, intentando no moverme mucho porque Benito descansaba sobre mi falda. Yo le acariciaba la pancita y únicamente cambiaba de posición para recibir los inmensos ramos de flores que me entregaba la gente que lograba sortear al personal de seguridad que me escoltaba. No lo sabía, pero el pasacalle que rezaba “Salve, oh, Santa Sol, patrona de los felinos”, sería lo último que mis ojos divisaran. Apostado en una ventana, Harvey Lee Oswald se disponía a darme el tiro del final.

-¡Señorita, señorita! ¡Terminó el recorrido!

¿Cuán miserable puede ser la vida cuando te tomás el 106 para ahorrar y te despertás en Liniers? Lamentablemente, los taxistas no aceptan Visa y yo había gastado todos mis honorarios del documental sobre ballenas en la operación de Benito. Resignada y cantando bajito una de Janis Joplin, esperé otro colectivo. No era tan terrible, al fin y al cabo, estaba en la terminal y tenía un asiento asegurado.

El movimiento del colectivo cumplía la función de una confortable mecedora y, para evitar acabar en la otra punta de su recorrido, me dediqué a leer todos y cada uno de los carteles que veía.

-Disculpá, me tengo que bajar –me dijo una extraña.

Cuando me hube incorporado, acepté el pañuelo descartable que ésta me tendía y lo sostuve sin entender muy bien qué hacer con él. Me había vuelto a quedar dormida, pero afortunadamente, esta vez, no me había pasado. Una cara conocida, que no pude identificar espontáneamente, ocupó el asiento de al lado, me sacó el pañuelo de la mano y me limpió la comisura. No reaccioné, no dije palabra alguna, me quedé estática y dejé que hiciera.

-De Apreciación Musical I, ¿te acordás?

Debería haber dicho que no, que me resultaba conocido pero no lo recordaba. En cambio, me apuré a aceptar la oferta que me hizo con dos golpecitos suaves sobre su hombro. Me estaba invitando a regresar al lugar que jamás debería haber abandonado: el maravilloso mundo de los sueños.

-Sol, Sol… tenés que bajarte acá.

Atiné a tocarlo para comprobar que fuera un ser terrenal, pero me limité a agradecerle con una sonrisa borracha de sueño y cansancio.

Como a todas las cosas nuevas, había aprendido a encontrarle cierto encanto a los tres pisos por escalera que separan la calle de mi departamento. Sin embargo, esa tarde, fue como ascender los anillos del infierno de Dante. Eran interminables y, con cada escalón, perdía algo de vida. Una vez frente a la puerta, busqué mis llaves y, cuando estaba por introducirlas, el sonido de algo que se estrellaba contra ella me dejó petrificada.

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8 comentarios to “Día 14 – Oh, Señor, ¿no me comprarías un Mercedes Benz?”

  1. viviendoconelenemigo Says:

    Para todas las que me desearon suerte… ¡funcionó!

    La vicepresidenta de una productora internacional quedó encantada con mi presentación y… ¡soy feliz! Aunque, lamentablemente, sólo por eso… no voy a llegar más al cotidiano…

    ¡Grrrrr!

    Besos,
    Sol.

  2. Sil Says:

    No entendí mucho el post, debe ser por la hora… lo de benito fue solo un sueño imaginario? o fue uno de esos sueños en los que revivís al mejor estilo Tim Burton todo lo que hiciste en el día?
    Me alegro mucho que te haya ido bien!!! te felicito!
    Besos y espero el Fb!!!

    • viviendoconelenemigo Says:

      ¡Ouch! ¿No está claro?

      Paso a explicarlo, pues.

      Llevé a Benito al veterinario a la mitad de la noche y lo tuvieron que operar. Volví en colectivo porque había gastado una fortuna en la operación y me quedé dormida. Tuve un sueño en el cual me hacían un desfile tipo JFK por haber salvado al gato y H.L. Oswald me iba a matar justo cuando el colectivero me despertó. Estaba en la terminal del 106 y me tomé el de regreso. Me volví a quedar dormida sobre una vieja y me babee. Un ex compa del conservatorio se sienta al lado mío, pero yo no lo reconocí… simplemente acepté dormir sobre su hombro. (Dato aparte, se llama Martín, me acordé al día siguiente y le mandé un mail para disculparme por no saludarlo, pero lo entendió, estaba muerta). Cuando estoy por abrir la puerta de mi casa, muerta de sueño por haber estado en vela por lo de Benito, algo desde adentro la golpea (a la puerta, claro está) y yo, que no entiendo nada, me quedo estupefacta. ¿Qué habrá sido ese ruido? Veremo… veremos…

      En el conservatorio decían que si los alumnos no entienden es porque el profesor es malo… así que espero que esta explicación me redima.

      ¡Muchas gracias, Sil! Estoy que salto de felicidad por eso :).

      El FB ya llegará :).

      Besos,
      Sol.

      • viviendoconelenemigo Says:

        Ah, el título es la traducción al español de un tema de Janis Joplin, que me encanta… el mismo que cantaba mientras esperaba el cole. Después de mi acto heroico me merecía un Mercedes más que semejante viaje en 106, ¿no?

        PFFFFF! (Nota mental: decirle a Lore que lo del Karma Instantáneo es mentira)

        Sol.

  3. La Gula Says:

    Por ahi entre pasado presente y sueños, se me cpmplica un poco al leer…pero es lo que me gusta de tu blog, ir….entendiendo!! jaja!!!

    Mas conenta me senti ante la explicacion…¡Siii lo habia entendidoo!!! jiji!!!

    Hasta la proxima!..

    Besos!!

    • viviendoconelenemigo Says:

      Hola Andrea,

      Idolaaaaaaaaaaaaa!

      Trato de darle una vuelta, para que no sea tipo: “agarré a Benito y lo llevé al veterinario a la mitad de la noche. LPQTP, Gabriel. Lo operaron y me quedé sin un mango. Mañana les cuento lo que pasó después” :P.

      Igual, voy a tratar de hacerlo un poco menos retorcido… voy a dejar los alucinógenos.

      Besos,
      Sol.

  4. Sil Says:

    Gracias por la explicación y perdón por haberte hecho escribir el post dos veces jajaja. Espero ya sabés qué (en todos los comentarios digo lo mismo “el siguiente post!” jeje)
    Besosss

    • viviendoconelenemigo Says:

      ¡Jajajajaja!

      No te preocupes, Sil. El error fue mío, no me debo haber expresado con claridad… pensá que lo mío es escribir partituras, no blogs jijijijijiji.

      Besos!!!

      Sol.

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